La digitalización de la banca es un proceso de migración de las operaciones tradicionales en sucursal hacia plataformas digitales, un proceso que implica la implementación de canales móviles, innovación, nuevas tecnologías y ciberseguridad, esto con el objetivo de facilitar la vida del usuario, sin embargo existen clientes que se reúsan a adoptar este concepto en su totalidad y bancos que aun ven con reserva este nuevo modelo de negocio por temor a perder clientes.
Los CEOs Carlos Hank González de Grupo Banorte, Adrián Otero Rosiles de Scotiabank y Manuel Rivero Zambrano de BanRegio están marcado el paso en este tema de la digitalización en el país, conscientes de la premura por sentar precedentes contundentes y ofrece una banca totalmente digital al usuario. La oferta bancaria en línea es muy amplia, tiene sistema de pagos, trasferencias, contratación de créditos, comercio en línea, etc. Actualmente los bancos digitales en México son: HeyBanco, Propel, Cuenca, Flink, NuBank, Sabadell, Milbo, Vexi, Albo, Bnext y Klar.
El banco digital de Banorte estaría listo para finales 2023 y lleva por nombre Bineo, esto lo dio a conocer el director general del grupo financiero, Marcos Ramírez Miguel después de que obtuvieran los permisos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Este banco será independiente a la plataforma digital de Banorte. Este proyecto se suma la propuesta de Santander con Openbank.
La digitalización de la banca y sus aplicaciones está permitiendo que millones de personas accedan a sistemas de pago más seguros, prácticos y con menores costos o comisiones, además de dejar de usar el efectivo, todo ello regulado por el Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Entendiendo que un banco digital es cualquier entidad que proporcione la misma funcionalidad transaccional que una cuenta corriente o banca tradicional.
Es un hecho que ahora los clientes tienen mayores expectativas para sus experiencias digitales dentro del sector bancario y esto impulsa a un servicio más competitivo y generar mecanismos de seguridad más eficientes. La banca digital está avanzando en todo el mundo, pero los países de América Latina tienen una oportunidad única frente a un mercado que todavía tiene un amplio margen de crecimiento y madurez.






