Saltillo.- Durante la madrugada, una joven se llevó la peor de las sorpresas, pues mientras estaba en una fiesta escuchó un muy fuerte ruido y al salir a la calle se percató que su coche había sido chocado y proyectado contra un portón por un coche que logró huir del lugar.

La afectada tenía su BMW estacionando sobre la calle de Emilio Castelar, pocos metros después del cruce con General Cepeda, en el primer cuadro de la ciudad, quedando el vehículo sobre la banqueta e incrustado en la fachada de un negocio, dando aviso al 911.

Para mala fortuna de la dueña, no había en el lugar ningún testigo que pudiera dar cuenta de las características del coche infractor, por lo que las autoridades de Tránsito Municipal acudieron a tomar conocimiento y a dar las instrucciones para que pudiera presentar su denuncia.

De entre lo poco bueno que pasó fue que el dueño del negocio era uno de los amigos de la afectada y entre ellos pudieron llegar a un arreglo para la reparación de los daños, por lo que el caso no tuvo que ser consignado ante el Ministerio Público.