Ciudad de México.- Las compañías de telefonía móvil en México cuentan con protocolos específicos para que los usuarios puedan conservar su chip, incluso cuando la línea nunca fue vinculada oficialmente a un titular desde el momento de su compra.
La clave para iniciar este proceso administrativo reside en demostrar el uso legítimo y continuo del servicio ante los ejecutivos de la empresa operadora a través de diferentes métodos de verificación de consumo.
Para llevar a cabo la acreditación, el cliente debe acudir presencialmente a un centro de atención a clientes portando la tarjeta plástica original o el empaque original donde venía insertada la SIM al adquirirse.
Asimismo, la empresa solicitará presentar una identificación oficial vigente del solicitante junto con datos puntuales de las últimas operaciones registradas en el sistema informático de la telefonía.
Entre la información requerida para certificar la propiedad destacan las fechas exactas de las recargas de saldo recientes, los montos abonados y los comprobantes impresos o digitales de dichos trámites.
Una vez revisada y aprobada toda la documentación presentada por la persona, la empresa procede a dar de alta el servicio asignando el número recuperado a una nueva tarjeta SIM o asociándolo formalmente a los datos personales del usuario.







