Cuando era director de la Facultad de Jurisprudencia de la UAC, Luis Efrén Ríos se gastó más del 50 por ciento de su presupuesto en remodelar su oficina.
Luego, también se descubrió que envió tres meses –con gastos pagados– a Nueva York a un maestro de sus preferencias.
Pronto, lo corrieron los estudiantes y los maestros por sus debilidades a gastar el dinero que no es de él. Y esa debilidad lo persigue. En el sexenio de Rubén Moreira se fue becado a España, otra vez con dinero público.
Luego se metió al tema de los derechos humanos y bajo la academia Interamericana logró iniciar un apoyo de 34 millones de pesos como presupuesto.
Ahora puso ahí a una incondicional Irene Spigno y también colocó en los derechos humanos a Hugo Morales. En ambos casos, esas áreas solo sirven para gastar dinero en comidas, conferencias y viajes al extranjero.
Y para mesura basta un botón. Ahora con la atípica ola de migrantes de más de 15 mil haitianos, el Gobierno estatal demostró una vez más su efectividad en la solución al problema.
Desde ámbitos como la salud y la seguridad, el manejo fue adecuado, para despresurizar la bomba social que envió la Federación a Coahuila, en concreto a Acuña.
Ni los derechos humanos de Hugo Morales ni la pomposa interamericana de Spigno se hicieron presentes.
¡De seguro la justificación es que su jurisdicción es más académica que de campo!
Lo cierto es que ambas le cuestan mucho dinero al estado y a la Universidad Autónoma de Coahuila, mientras el ahora magistrado Luis Efrén Ríos sigue sangrando a la nómina, pero ahora como magistrado en el poder judicial.
Su ‘modus operandi’ ya es bien conocido: la traición, y la creación de escenarios ficticios para vivir del presupuesto. Para él, vivir fuera de la nómina, es vivir en el error.
Y de la defensa de los derechos humanos, el pretexto para no atender ese tema –que sí es prioridad– para justificarse con toda clase de eventos que solo sirven para la foto y para seguir pegado a la ubre presupuestal con altos sueldos y viáticos.
Es su naturaleza, así es Luis Efrén Ríos.






