Ándele, ya se le hizo la bronca a Mario Dávila por convertir al PAN y al Ayuntamiento de Monclova en el club de su familia y amigos.
En conferencia de prensa, dirigentes panistas reclamaron que el “doctor cachondo” (por aquello de las enfermeras del Seguro que lo acusaron de acoso sexual en Frontera) metió como regidores a las y los mismos de siempre.
Don Fausto Ibarra acusó al doctorcito Mario Dávila de hacer a un lado a militantes que tienen más méritos que sus protegidos, y advirtió de que si no cambia la planilla de regidores se irán a apoyar al candidato del PRI, Carlos Villarreal, quien cada vez suma a más panistas inconformes.
Gabriela Garza Galván, Erick Ramos, Rosalinda Rotundo y Carlos Herrera son algunos de los protegidos de Mario Dávila que se resisten a salir de la nómina municipal.
Don Fausto Ibarra denunció que “a mí me tienen dándole agua a los caballos por más de 20 años y ninguna oportunidad”.
Ya se le hizo bolas el engrudo al “doctorcito corazón” que va directo a perder la reelección en Monclova, primero por ser tapadera de la corrupción de Alfredo Paredes, luego le renuncia el jefe de transitó acusado de acoso sexual, después el caso de los “mataperros”, el hecho de no investigar y sancionar las concesiones piratas de taxis y, además, por comprarle una Suburban a su amiga diputada Edith Hernández.
Aunado a ello, le renuncia el secretario del Ayuntamiento y pone al papá de Elisa Maldonado, la peor dirigente en la historia del PAN en Coahuila, cuyo esposo lo tiene como director de prensa en el Ayuntamiento. Y ahora esta denuncia por convertir su planilla en el “Club de Toby”.
Sin duda va directito a perder la reelección de la alcaldía de Monclova. Al tiempo.






