Contrario a la austeridad que vive en su chamba y a su política dura de bajar categorías, sueldos y prestaciones contra los trabajadores, a Luis Gutiérrez le valió.

Lejos de cancelar su viaje a Las Vegas para vivir el placer del primer mundo, aprovechó el puente y se fue a gastar dólares de un supuesto guardadito.

Pudo haber descansado en Arteaga, Parras o cualquier pueblo mágico, pero no, el chiste es tirar aceite y demostrar que a él no lo bajarán de categoría ni le bajarán el sueldo o las prestaciones y que la crisis económica que afecta a la UAdeC es solo para maestras, maestros y trabajadores; para él no, nel pastel.

El oficial mayor todavía se da el lujo de agredir a otros que tienen aspiraciones legítimas de aspirar a la rectoría.

Siente que solo él tiene los méritos de ser rector, aunque a su alrededor nadie lo quiere y los políticos ni lo ubican.

Está tan perdido en la soberbia que subió un tuit donde hace suya la frase: Sancho, dejad que los perros ladren, es señal de que cabalgamos.

Primero que se ponga a leer y no se fusile la frase que atribuye al Quijote de la Mancha, novela de don Miguel de Cervantes Saavedra.

Esa frase no existe en la novela perenne de Saavedra, pero ahí está don Luis tirando aceite; mejor que busque al poeta Goethe, donde en su poema “Ladran” sí existe una frase en ese sentido: “Ladran, porque les da envidia que avance”.

No es su caso; al oficial mayor ni lo envidian ni avanza; bueno, ahora sí avanza en las zonas de lujo de Las Vegas, gaste y gaste en medio de la llamada grave crisis económica de la universidad de la que quiere ser rector.