México.- México experimentó un descalabro en la Copa del Mundo Sub-17. La Selección Nacional sufrió una derrota contundente de 5-0 ante Malí, en un partido desafortunado que refleja la crisis actual del fútbol mexicano, situación evidenciada por el desempeño de los jóvenes que participaron en este torneo en Indonesia.

El encuentro prácticamente pudo haber concluido al minuto 15, ya que en ese lapso el equipo contrario había conseguido una ventaja de 3-0 en el marcador.

Después de quedar fuera en la Fase de Grupos de Qatar 2022, no clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024 y estar al borde de la eliminación en la Copa América, la Selección Mexicana Mayor, que en breve disputará un partido en el Estadio Azteca, ahora también ha sido eliminada en el Mundial Sub-17.

Mahmoud Barry fue el protagonista de la derrota de México. El delantero de Malí abrió el marcador al minuto 9 y celebró un doblete al 13′, poniendo en aprietos al equipo dirigido por Stephano Carrillo.

Malí aprovechó la desconexión de México para ampliar la ventaja a 3-0 en el minuto 15, con una anotación de Ibrahim Diarra. El Tricolor estaba prácticamente fuera, con 75 minutos restantes en el partido. El equipo africano continuó su dominio antes del descanso, y Kanate marcó el cuarto gol mediante un penal.

En la segunda mitad, el equipo de Raúl Chabrand necesitaba una gesta heroica, pero simplemente se limitó a cumplir con el trámite. Las estadísticas reflejan solo dos tiros al arco por parte del Tricolor, mientras que Malí anotó su quinto gol en el complemento, con el festejo de Ange Tia, obligando al portero del América, Paolo Bedolla, a recoger una vez más el balón de su portería.


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En tan solo cuatro encuentros, Bedolla y la defensa mexicana recibieron 10 goles en contra, evidenciando la falta de táctica en la estructura defensiva del equipo con los colores verde, blanco y rojo.

Así, la victoria ante Nueva Zelanda resultó ser solo un espejismo del verdadero nivel de la Selección Mexicana Sub-17, que se despide del torneo sin obtener logros, en contraste con una época en la que el Tricolor era una potencia y bicampeón en la Copa del Mundo Sub-17, una realidad que ahora es solo un recuerdo.