Se avecina el efecto dominó de los narcopolíticos de Morena que invariablemente se dirige al expresidente de la corrupción y las mentiras, Andrés Manuel López obrador.
Cae Rubén Rocha, en Sinaloa, y como fichas caerán otros gobernadores y gobernadoras que han protegido al crimen organizado.
La acusación de Estados Unidos le pega a Morena, a unos días de que llegue a la dirigencia nacional Ariadna Montiel.
Será un comienzo cuesta abajo, no solo porque, en lo electoral, tiene perdido Coahuila en la elección de diputados locales, sino también por sus figuras políticas afines al narco.
Junto a Sinaloa, aparecen también los nombres de gobernantes en Baja California, Michoacán, Guerrero, Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, entre otras entidades.
Estados Unidos en pleno sexenio de AMLO filtró pruebas a algunos periodistas que las publicaron bajo el lema: AMLO, narcopresidente.
Y aunque López Obrador lo negó, hoy las publicaron bajo acusación contra su amigo y a quien a la fuerza hizo gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha.
Ariadna Montiel tendrá que lidiar con un moreno golpeado por la inseguridad, los nuevos ricos, el huachicol fiscal, Adán Augusto y su barredora y ahora con narcogobernadores.
La herencia negra que ahora tiene que soportar y resolver la presidenta Sheinbaum en difíciles tiempos de negociación del Tratado de Libre Comercio, con el acusador y su socio, Estados Unidos y Canadá.
Tiempos difíciles para Morena que se reflejarán en la elección intermedia del año próximo, porque Coahuila ya está perdido.
La elección para renovar 17 gubernaturas, el Congreso de la Unión y alcaldías.
Los narcopolíticos, la inseguridad, la corrupción y la impunidad de un Morena en declive total.






