¿Qué tal, amigos?

Después de un brillante inicio al frente de la selección mexicana de futbol y ganar la Copa Oro, al parecer se le han complicado las cosas y las ideas al flamante director técnico del Tri, Jaime “Jimmy” Lozano, ahora que dejó de ser “interino”, para ser quien comanda la nave mexicana rumbo al no tan lejano Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. 

Si bien es cierto que Lozano encantó y convenció a los futbolistas con su discurso inicial, “Creo en ustedes, sino yo no estaría aquí”, posteriormente cuando se le preguntó si convocaría futbolistas naturalizados dijo “Llamaría a un naturalizado si estuviera muy por encima de un futbolista nacido en México”.

Creemos que al recibir indicaciones de “arriba”, cambió su discurso y dijo que Julián Quiñónez, prácticamente se ha formado en México y ha manifestado que quiere jugar con México.

Lo peor de todo es que Quiñónez fue “invitado” a entrenar con la selección en la preparación de los amistosos contra Australia y Uzbekistán, lo que consideramos fue un “exceso” en su afán por convencerlo de jugar con México.

En su primer partido amistoso contra Australia, el Jimmy sorprende al cambiar jugadores de posición, uno de ellos Orbelín Pineda que había jugado todos los partidos como extremo izquierdo y ahora le encomendaron jugar como mediocampista dejando su lugar a Alexis Vega qué pasa por baja de juego y lesiones.

Al parecer está “creando” la necesidad de cubrir la banda izquierda con Julián Quiñónez cuando le llegue su carta de naturalización y olvidar a Orbelín Pineda.

Por otro lado, es inconcebible que experimente con Edson Álvarez como defensa central, teniendo en cuenta que gracias a sus excelentes cualidades y actuaciones como medio de contención, el “Machín” fue comprado por el West Ham de la Premier League Inglesa, pagando más de 40 millones de euros.

Creemos que en un equipo se puede improvisar jugadores en diferentes posiciones, por lesiones, expulsiones o bajas de juego, pero no se debe hacer en una selección donde el entrenador tiene más de 400 futbolistas a su disposición.

Esos errores del director técnico ocasionaron una actuación irregular de sus dirigidos, siendo muy criticado por la prensa especializada, al no tener un equipo base e insistir en jugadores veteranos como el portero Memo Ochoa y el mediocampista Héctor Herrera.

México recibió cinco goles y anotó otros tantos, gracias a errores de los defensivos rivales, contra Australia un penal innecesario que le cometen a Antuna y que convierte Raúl Jiménez y un regalo del defensa central que se “agacha” y de la pasar el balón aprovechado por César “Chino” Huerta para el empate final 2-2 contra Australia.

Contra Uzbekistán, otra vez México aprovecha errores defensivos.

El piojo Alvarado trata de rematar, “rebana” el balón que le cae a Jiménez y anota; el segundo gol trazó hacia el extrema derecho, el lateral intenta despejar con la cabeza y le pone el balón a Jiménez para que remate y consiga el empate a dos goles.

El tercer cayó luego de varios rebotes, el defensor trata de despejar, se le atraviesa Antuna, le rebota el balón y cae el tercero.

Cinco goles circunstánciales. 

Por lo que nos preguntamos:

¿El Jimmy podrá reorganizar sus ideas y encontrar el camino hacia el Mundial 2026?

ASÍ LO VEO

DESDE MI ÓPTICA