En plena Semana Santa, Estados Unidos pide y advierte a sus ciudadanos no viajar a los estados de nuestro país inmersos en la violencia.
Y lo secunda Canadá, y ambos coinciden en poner el foco rojo a las entidades gobernadas por Morena.
Michoacán, Sinaloa, Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y Guerrero son los más peligrosos para el turismo nacional y el extranjero.
Sus niveles de homicidios y desapariciones son alarmantes.
Estados Unidos y Canadá basan sus exhortos en sus propios números, en sus propias investigaciones y también agregan a Jalisco, gobernado por Movimiento Ciudadano, y a Guanajuato, en manos de una gobernadora panista.
Pero el énfasis lo ocupan Sinaloa, Michoacán y Veracruz.
“Ni por aire, ni por tierra”, exponen en su llamado, donde precisan los riesgos de asaltos y de secuestros.
Frente a esa realidad, las y los gobernadores no muestran voluntad de hacerle frente a la inseguridad y responderles a sus ciudadanos.
Por el contrario, se sustraen a su responsabilidad y provocan, junto al miedo de los ciudadanos, el efecto de golpe a las economías domésticas.
En contraste, Coahuila no forma parte de la lista negra de Estados Unidos y de Canadá.
Por el contrario, se difunde la tranquilidad social y la estabilidad, junto al natural fortalecimiento de su encomia, sinónimo de la voluntad y el trabajo constante del gobernador Manolo Jiménez y su equipo.






