Saltillo.- Los negocios y comercios del centro de la ciudad ofrecen una mala imagen al tener pintas con grafiti uno de cada tres.

En un recorrido por los establecimientos ubicados en las calles Xicoténcatl, Aldama, Victoria, Acuña y otras arterias del centro histórico, enfrentan esta forma de vandalismo.

Puertas, ventanas, cortinas, paredes y cualquier otra superficie es utilizada por los grafiteros para poner su nombre, el de su pandilla, su barrio o para dejar un mensaje.

La mala imagen se agrava porque los dueños de los comercios nada hacen para borrar las pintas, las fachadas y sus banquetas lucen sucias y descuidadas, no se esmeran en dar una buena imagen.

El problema del grafiti no es que haya regresado, sino que no se ha ido, por ese motivo, gran parte del centro histórico de Saltillo no luce en buenas condiciones.

Aunque esa parte de la ciudad es una de las más vigiladas con rondines y cámaras, la batalla contra el grafiti se está perdiendo.

No se sabe de personas detenidas por rayar las propiedades del centro histórico, pero en cambio cada día aparece más grafiti, al grado de que dos de tres negocios están rayados con nombres, signos, firmas, dibujos y leyendas.