México.- El entorno de la música banda se encuentra conmocionado tras la grave denuncia pública realizada por Fernanda Redondo, esposa de Rafael González, vocalista de Banda Los Recoditos. Redondo acusó al cantante de violencia de género, agresiones físicas y un ataque con arma blanca ocurrido en su domicilio en Mazatlán, lo que ha provocado la suspensión temporal del artista de sus actividades profesionales.

El incidente, que estalló la noche del miércoles, se hizo viral luego de que Redondo publicara un video en TikTok mostrando heridas en su rostro y pierna, asegurando que González la atacó frente a sus hijos tras una discusión por una reunión social en su casa.

12 años de silencio y presunta protección
En su crudo testimonio, Fernanda Redondo afirmó que durante sus 12 años de relación ha sufrido violencia psicológica y física constante. Relató que, en esta ocasión, el cantante presuntamente le enterró un cuchillo en la pierna debido a sus problemas con el alcohol.

La denunciante también señaló que durante años temió denunciar debido a las supuestas influencias de su esposo:

“Me ha dicho que no van a proceder en contra de él porque la empresa lo respalda… su papá era el alcalde de Mazatlán”, expresó Redondo, quien además responsabilizó al cantante por cualquier represalia futura.

La respuesta de Rafael González: «Es difamación»
A través de sus redes sociales, el vocalista rompió el silencio negando categóricamente los hechos. González calificó la situación como una campaña de desprestigio y aseguró que demostrará la falsedad de las acusaciones por la vía legal.

Postura: Niega ser una persona violenta y asegura ser incapaz de dañar a una mujer.

Acción legal: El caso ya está en manos de sus abogados.

Mensaje a su esposa: Le deseó que «Dios la haga recapacitar de lo injusto de su actuar».

Postura oficial de Banda Los Recoditos
La agrupación sinaloense emitió un comunicado el 5 de marzo de 2026 manifestando una postura de cero tolerancia ante la violencia. De común acuerdo con el cantante, se determinó su separación temporal de la banda mientras se desahogan las investigaciones.