Saltillo.- La Procuraduría Federal del Consumidor se mantuvo vigilante que comerciantes que se instalaron en el primer cuadro de la ciudad con motivo de la fiesta en honor al Santo Cristo de la Capilla, no aumentaran sus precios.
Personal de la dependencia revisó puesto por puesto para evitar abusos hacia los consumidores, que comúnmente en estas fiestas patronales acuden a los lugares de comida.

El delegado de la dependencia en Coahuila, Galio Vega, dijo que la instrucción a los vendedores es no inflar los precios y mantener un buen trato hacia el comprador.
Se dio a conocer que fueron poco más de 500 puestos los que se colocaron alrededor de la Catedral, en las calles de Allende, Zaragoza, Bravo e Hidalgo.







