Varios transeúntes se acercaron para ver qué ocurría, pero nadie podía auxiliarlo, y el hombre parecía estar cada vez más cerca de la muerte, pues tenía bastantes dificultades para respirar. Pese a que llamaron a una ambulancia para que lo fuera a reanimar, tardaban demasiado en llegar y todos estaban inquietos pensando que el hombre se moriría ahí mismo.

Sin embargo, una chica apareció entre la multitud y cambió el desenlace de esta historia.

Ding Hui, una estudiante de medicina, se acercó al anciano, observó rápidamente lo que ocurría y se subió sobre él para practicarle reanimación cardiopulmonar, traspasándole oxígeno a sus pulmones desde su boca.

Así se mantuvo firme presionándole el pecho una y otra vez, ante la mirada desesperanzada de los demás que los rodeaban e incluso le tocaban el cuello al anciano para ver si es que aún mantenía pulso. Pero pese a ello, la chica no se daba por vencida y seguía intentando “resucitar” al desconocido.

Tras aproximadamente media hora intentándolo -y sin llegar los paramédicos ni ambulancias- de pronto el anciano abre la boca y logra respirar. Todos quedaron impactados, pero la mujer continuaba bombeándole oxígeno a sus pulmones, decidida a salvarlo de una recaída.

Afortunadamente el hombre de 81 años -que sufrió un paro cardiaco- coincidió en el lugar y momento preciso con su heroína, quien aunque perdió su tren, no perdió nunca las esperanzas de salvarlo.

Por ahora, tras grabar el emotivo momento, la reacción de la chica se ha ganado un montón de elogios en las redes sociales.