Ciudad de México.- Veterinarios de diversas ciudades realizaron un paro nacional y marchas este martes en protesta por el asesinato de su colega Héctor Hernández Cañas, ocurrido el pasado 8 de febrero en Tultitlán, Estado de México. Con pancartas y moños negros, exigieron justicia y mayor seguridad para ejercer su labor. En Toluca, alrededor de 300 personas recorrieron las calles hasta llegar al Palacio de Gobierno, mientras que en Morelia, Michoacán, el gremio entregó un pliego de demandas al Congreso local.
En Zihuatanejo, Guerrero, clínicas y farmacias veterinarias cerraron como muestra de solidaridad, mientras que en Guadalajara, Jalisco, exigieron a las autoridades estatales leyes que garanticen el libre ejercicio de su profesión. En Xalapa, Veracruz, entregaron una carta a la gobernadora para mitigar la violencia contra el gremio. Movilizaciones similares ocurrieron en Cancún, Puebla, Chiapas y Morelos, con profesionales denunciando acoso en redes y extorsiones.

El caso de Hernández Cañas ha conmocionado a la comunidad veterinaria. El profesional atendió a una perrita que llegó con el esófago obstruido y, tras su fallecimiento por complicaciones, fue acusado por los dueños, quienes lo extorsionaron y finalmente lo atacaron con un arma blanca. Su muerte ha detonado una ola de indignación y llamados a garantizar condiciones seguras para quienes ejercen la medicina veterinaria en el país.







