París.- La Fiscalía Nacional Antiterrorista asumió la investigación del ataque ocurrido en el centro de París, donde un individuo de 26 años, de nacionalidad francesa, apuñaló mortalmente a un turista alemán y dejó a dos personas heridas al grito de «Alá es grande». Los hechos tuvieron lugar en la zona de Grenelle, cerca de la Torre Eiffel, y el agresor fue rápidamente reducido por las fuerzas de seguridad, siendo posteriormente detenido.
La primera ministra, Élisabeth Borne, expresó su convicción de que se trata de un nuevo acto terrorista en Francia, poco más de un mes después del último incidente en Arrás, donde un yihadista ruso apuñaló a un profesor de secundaria. Borne elogió la valentía y profesionalismo de las fuerzas del orden y los servicios de socorro, reafirmando la determinación de no ceder ante el terrorismo.
Según el ministro del Interior, Gérald Darmanin, el agresor ya estaba fichado por una condena de cuatro años de prisión en 2016 por otro ataque frustrado. Durante el incidente, el individuo profería consignas como «Alá es grande» y se evidenciaron problemas psiquiátricos en su historial. Darmanin señaló que, según los testimonios de los agentes presentes, el agresor expresó su malestar por la situación de los musulmanes en países como Afganistán y Palestina antes de ser arrestado mediante el uso de un arma de electrochoque.
El ataque comenzó alrededor de las 21:00 horas locales, cuando el sospechoso apuñaló mortalmente al turista alemán en el puente sobre el Sena de Bir-Hakeim. Gracias a la intervención de un taxista, se evitó un segundo fatídico desenlace para la mujer que le acompañaba. Posteriormente, el agresor atacó a otras dos personas con un martillo, al menos una de ellas de nacionalidad británica. Aunque uno resultó herido en el ojo y otro sufrió contusiones, sus vidas no corren peligro. Darmanin elogió la rápida intervención de las fuerzas de seguridad en la situación.







