Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la ruptura inmediata de las negociaciones comerciales con Canadá, en respuesta a la decisión del gobierno canadiense de imponer un impuesto del 3 % a los servicios digitales ofrecidos por grandes tecnológicas estadounidenses. Esta medida, que afectará retroactivamente desde 2022 a empresas con ingresos superiores a los 20 millones de dólares generados por usuarios canadienses, fue interpretada por Washington como un acto hostil, lo que llevó a cancelar cualquier intento de alcanzar un nuevo acuerdo comercial antes del plazo del 9 de julio.
Trump advirtió que en los próximos días se establecerán nuevos aranceles para los productos canadienses que ingresen a Estados Unidos, lo que podría escalar las tensiones bilaterales justo en medio de un entorno internacional en el que Estados Unidos busca preservar la competitividad de sus compañías digitales. La decisión también se da mientras Ottawa defendía que la inclusión del impuesto digital formaba parte de las conversaciones que ambos países venían sosteniendo tras la aplicación de aranceles por parte de Washington.
En paralelo, el Gobierno estadounidense logró un acuerdo con los países del G7 para evitar que las multinacionales tecnológicas de origen estadounidense se vean sujetas al impuesto mínimo global del 15 % contemplado en el Pilar 2 del Acuerdo Fiscal de la OCDE. Con ello, Washington busca reforzar la protección fiscal de sus empresas a nivel global, mientras endurece su postura frente a aliados que, como Canadá o la Unión Europea, avanzan en regulaciones impositivas dirigidas al sector digital.







