Nueva York.-  El reloj corre para la República Islámica de Irán. Este domingo 5 de abril, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, endureció su retórica bélica al advertir que lanzará una ofensiva masiva contra la infraestructura estratégica iraní si el Estrecho de Ormuz no es reabierto antes del próximo martes.

A través de su plataforma Truth Social, el mandatario republicano fue explícito sobre los objetivos militares, calificando la fecha límite como el «Día de las Plantas de Energía y el Día de los Puentes».

El ultimátum de la administración Trump vence este 6 de abril a las 20:00 horas (tiempo de Washington). El presidente instó a los líderes iraníes a desbloquear el paso marítimo, por donde circula el 20% del petróleo mundial, utilizando un lenguaje incendiario que ha sacudido los mercados internacionales.

Declaraciones clave de Trump:

  • La amenaza: “El martes será el Día de las Plantas de Energía y el Día de los Puentes, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!”.
  • La exigencia: “¡Abran el maldito estrecho, malditos locos, o estarán viviendo en el infierno!”.
  • El conteo: “Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos”.

El cierre de Ormuz ha sido la consecuencia más desestabilizadora de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, tras los bombardeos conjuntos de EE. UU. e Israel. Un ataque directo a la red eléctrica y de transporte de Irán podría tener repercusiones inmediatas:

  • Precios de combustible: Los analistas prevén un disparo aún mayor en los costos de la energía, que ya se encuentran en niveles históricos.
  • Cadenas de suministro: El bloqueo prolongado amenaza con paralizar el comercio de crudo, afectando la logística global.
  • Respuesta de Teherán: Se desconoce cuál será la reacción de la República Islámica ante la amenaza de destrucción de su infraestructura civil.

A pesar de las promesas de atacar «con dureza» en las próximas dos o tres semanas, el mensaje a la nación ofrecido por Trump el pasado miércoles dejó más dudas que certezas. El mandatario no concretó detalles sobre cómo se pondrá fin a las hostilidades ni presentó un plan diplomático para la reapertura del estrecho, apostando todo a la presión militar de la operación ‘Furia Épica’.