Estados Unidos.- El Gobierno de Estados Unidos implementó una serie de medidas migratorias restrictivas tras el tiroteo cometido esta semana por un ciudadano afgano contra dos agentes de la Guardia Nacional en Washington D. C. Entre las acciones destacan la suspensión de las solicitudes de asilo, la revisión de las tarjetas de residente (‘green cards’) y el recorte de beneficios fiscales para inmigrantes, medidas que el presidente Donald Trump atribuyó a las políticas migratorias de su antecesor, Joe Biden.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció la suspensión temporal de todas las decisiones de asilo hasta garantizar un “máximo nivel de inspección y verificación” de los solicitantes, afectando a cerca de 1.5 millones de personas con trámites pendientes. De manera simultánea, se inició una revisión exhaustiva de las ‘green cards’ de migrantes provenientes de 19 países considerados de “preocupación”, entre ellos Afganistán, Cuba y Venezuela, en cumplimiento de una orden de Trump emitida en junio para restringir el ingreso desde estas naciones.

En paralelo, el Gobierno anunció que recortará los beneficios fiscales para inmigrantes indocumentados y otros extranjeros que no cumplan ciertos requisitos, incluyendo créditos por hijos y por ingresos laborales. Además, se elevó la vigilancia sobre las remesas, con alertas a negocios de envío de dinero para reportar operaciones sospechosas de 2 mil dólares o más. De manera específica, las medidas también afectan a los afganos, con la suspensión inmediata de visados y de solicitudes de inmigración, pese a que el agresor del ataque había sido previamente revisado por autoridades estadounidenses.