Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto para ampliar las sanciones contra Cuba, como parte de su estrategia para intensificar la presión sobre el gobierno de la isla.
La orden ejecutiva contempla medidas dirigidas a personas, empresas y organizaciones vinculadas con el aparato de seguridad cubano, así como a quienes estén relacionados con actos de corrupción o violaciones a los derechos humanos. Además, se abre la puerta a sanciones secundarias contra terceros que mantengan vínculos comerciales con los señalados.
Esta decisión se suma a una serie de acciones impulsadas por Washington en los últimos meses, orientadas a debilitar la economía cubana y forzar cambios en su sistema político. Entre ellas destacan restricciones energéticas y advertencias a países que suministren recursos a la isla.
El endurecimiento de las medidas ocurre en un contexto de alta tensión bilateral, en el que el gobierno estadounidense ha acusado a Cuba de mantener vínculos con actores considerados hostiles y de no avanzar en reformas democráticas, exigencias que La Habana ha rechazado.
Con este nuevo decreto, la administración de Trump refuerza su política hacia Cuba, elevando la presión económica y diplomática sobre el país caribeño.







