Washington.- Estados Unidos amaneció este sábado, día en que el presidente republicano Donald Trump celebra su cumpleaños número 79, con un ambiente enrarecido por la muerte a tiros de una congresista estatal demócrata en Minnesota y la expectativa de masivas protestas a nivel nacional contra su administración. La tragedia en Minnesota ha marcado el inicio de una jornada en un país sumido en profundas divisiones políticas.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, informó que un hombre mató a la congresista estatal Melissa Hortman y a su esposo Mark, además de herir al senador demócrata John Hoffman y a su mujer Yvette. Walz calificó el suceso como un «acto de violencia política selectiva», y la policía confirmó que el autor de los disparos sigue prófugo. Con la voz entrecortada por la emoción, el gobernador sentenció: «No resolvemos nuestras diferencias con violencia ni a punta de pistola».
«Violencia horrible» y creciente temor político
El temor a la violencia política ha ido en aumento en Estados Unidos desde que el presidente Trump inició su segundo mandato en enero. Los demócratas han criticado duramente sus políticas migratorias, sus ataques a la educación y a los medios de comunicación, así como la percepción de que ha excedido los límites del poder ejecutivo con una agenda ultraconservadora.
Trump condenó el ataque «terrible» en Minnesota este sábado, al igual que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, quien lo calificó de «violencia horrible», reflejando la gravedad del suceso.
Desfile militar en medio de la polarización
El mandatario se apresta a presidir un desfile militar en Washington, un evento con el que ha soñado desde hace años. Coincidiendo con el Día de la Bandera y conmemorando oficialmente el 250º aniversario de la creación de las fuerzas armadas estadounidenses, el desfile contará con casi 7,000 militares —algunos a caballo, muchos con uniformes de diferentes guerras— y 150 vehículos militares. Unos 50 aviones sobrevolarán la inmensa explanada con monumentos emblemáticos como el Lincoln Memorial, culminando cerca de la Casa Blanca, donde paracaidistas entregarán una bandera al comandante en jefe. Las autoridades esperan una multitud de espectadores.
Protestas «Sin Reyes» y el «Trump bebé» ruso
Sin embargo, los opositores a Trump también se preparan para congregar a multitudes en más de 1,500 ciudades de todo el país. Han bautizado estas manifestaciones como «Sin Reyes», acusando al presidente de «autoritarismo», de aplicar una política «del multimillonario primero» y de «militarización» de la democracia.
En Los Ángeles, ciudad que ha sido escenario de intensas protestas en los últimos días por las redadas contra la política de inmigración, los activistas anti-Trump tienen previsto salir a las calles a pesar del despliegue de miles de reservistas de la Guardia Nacional y cientos de infantes de Marina por parte del gobierno. En esta urbe californiana, se espera la presencia de un globo gigante que representa a Trump vestido con un uniforme militar ruso, una imagen que busca protestar «contra sus métodos paramilitares y sus tendencias dictatoriales».
Trump ha advertido que reaccionará con «gran fuerza» si los manifestantes intentan interrumpir lo que, según él, será un espectáculo «como ningún otro». Este desfile es inusual, siendo el primero desde el celebrado en 1991, al final de la Guerra del Golfo. El ejército ha tomado precauciones, como colocar placas de acero gruesas en las calles y almohadillas de goma en las orugas de los vehículos, previendo un costo de hasta 45 millones de dólares.
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Clima incierto y críticas por «muestra de debilidad»
El clima podría aguar la celebración, con pronósticos de tormentas eléctricas. No obstante, Trump ha desestimado las preocupaciones. «No importa. No afecta en absoluto a los tanques, ni a los soldados. Están acostumbrados. Son fuertes», afirmó, presumiendo además de que Israel ha utilizado material militar estadounidense en sus ataques contra el programa nuclear iraní.
La realización del desfile ha sido duramente criticada. El gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, lo calificó de «vulgar muestra de debilidad». «Es el tipo de cosas que se ven con (el líder norcoreano) Kim Jong Un, con (el mandatario ruso, Vladimir) Putin, con dictadores de todo el mundo», dijo Newsom el jueves, añadiendo: «¿Agasajar al Querido Líder en su cumpleaños? ¡Qué vergüenza!».
La obsesión de Trump por organizar un desfile militar data de su primer mandato presidencial, inspirada por uno al que asistió en París por invitación del presidente francés, Emmanuel Macron, en 2017.







