Washington.- En una declaración que ha sacudido la diplomacia hemisférica, el presidente Donald Trump utilizó el aniversario del Tratado de Guadalupe Hidalgo para reivindicar la expansión territorial de Estados Unidos sobre México en el siglo XIX, vinculando esa «victoria militar» con su actual agenda de seguridad, migración y lucha contra el narcotráfico.
A través de un mensaje oficial difundido por la Casa Blanca este lunes 2 de febrero, Trump estableció una línea de continuidad histórica entre la guerra de 1846-1848 y su política de “Estados Unidos Primero”, reafirmando lo que denomina el “Corolario Trump” de la Doctrina Monroe.

La historia como base de la política actual
Trump calificó el conflicto armado contra México como una “legendaria victoria” que permitió consolidar el suroeste de su país y expandir la soberanía estadounidense hasta el Pacífico. Bajo la premisa del Destino Manifiesto, el mandatario sostuvo que Estados Unidos estaba “destinado por la divina providencia” a dicha expansión.
En el comunicado, detalló los orígenes del conflicto resaltando la «superioridad estratégica» de los generales Zachary Taylor y Winfield Scott, y recordó la toma de la Ciudad de México en 1847 como un acto heroico que derivó en la cesión del 55% del territorio mexicano.
Frenar las «invasiones»: La nueva frontera sur
El presidente ligó la efeméride con sus acciones contemporáneas en la frontera, asegurando que su administración no escatima esfuerzos para detener lo que define como «invasiones» de migrantes y el flujo de drogas.
- Seguridad Hemisférica: Trump destacó el desmantelamiento de redes «narcoterroristas» y el restablecimiento del dominio marítimo estadounidense.
- Control Regional: Aseguró haber impedido que potencias extranjeras hostiles controlen el Canal de Panamá.
- Alianzas Estratégicas: Mencionó los acuerdos comerciales con Argentina, Ecuador, El Salvador y Guatemala como herramientas para garantizar un hemisferio «seguro y libre» bajo la tutela de Washington.
El «Corolario Trump» y la Doctrina Monroe
El mensaje no solo miró al pasado, sino que proyectó un futuro de control regional basado en la «paz mediante la fuerza». Al invocar la Doctrina Monroe y añadirle su propio «corolario», Trump dejó claro que su gestión busca reafirmar el poder inigualable del espíritu estadounidense en todo el continente.
«A 178 años del conflicto, su legado perdura en nuestra fuerza imperecedera y nuestro compromiso con la soberanía», concluyó el comunicado en el marco de las celebraciones por los 250 años de la independencia de Estados Unidos.







