México.- En una resolución judicial de trascendencia histórica para el sistema de justicia en México, el Primer Tribunal Colegiado de Apelación del Segundo Circuito confirmó por unanimidad la absolución de Israel Vallarta Cisneros. Con este fallo definitivo, el procesado ha recuperado legalmente su libertad, cerrando uno de los capítulos jurídicos y mediáticos más polémicos de las últimas dos décadas en el país.
La resolución del Tribunal ratifica formalmente la sentencia absolutoria de primera instancia emitida el pasado 31 de julio de 2025 por la jueza Mariana Vieyra Valdez, titular del Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de México, la cual había sido impugnada por la Fiscalía General de la República (FGR) mediante un recurso de apelación.
Se agotan las vías para la Fiscalía
Los magistrados federales determinaron que las pruebas presentadas por el Ministerio Público de la Federación resultaron insuficientes para sostener las acusaciones que pesaban sobre Vallarta por los delitos de:
- Secuestro (privación ilegal de la libertad).
- Delincuencia organizada.
- Posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
Con este veredicto unánime en segunda instancia, la FGR ya no cuenta con medios ordinarios de impugnación para intentar revertir la absolución o reabrir el caso penal en los tribunales comunes, lo que representa un revés definitivo para la estrategia jurídica de la fiscalía federal.
Un largo camino judicial y la última carta de las víctimas
Israel Vallarta permaneció en prisión preventiva desde su detención en diciembre de 2005, la cual estuvo marcada por el montaje televisivo orquestado por las entonces autoridades federales en el rancho «Las Chinitas», un evento que también involucró a la ciudadana francesa Florence Cassez (liberada por la Suprema Corte en 2013). A diferencia de su expareja, Vallarta enfrentó un proceso penal de casi 20 años sin recibir una sentencia firme, convirtiéndose en un caso emblema de las fallas operativas del sistema penitenciario y de justicia mexicano.
Pese a que el fallo del Tribunal Colegiado de Apelación marca el fin del procedimiento penal ordinario y concede la inmediata libertad de Vallarta, el caso aún conserva una última ventana jurídica. Las víctimas directas del caso todavía mantienen a salvo su derecho para promover un juicio de amparo directo en contra de la determinación del tribunal, una vía extraordinaria que buscaría una última revisión constitucional sobre la resolución que puso fin a dos décadas de encierro.







