Estados Unidos.- Una poderosa tormenta invernal ha sido pronosticada por el Servicio Nacional de Meteorología (NWS) para afectar una vasta área del centro y este de Estados Unidos entre el sábado y el lunes. Con una extensión de 1,300 millas, se espera que la tormenta impacte a hasta 62 millones de personas, trayendo consigo intensas nevadas, heladas peligrosas, lluvia, vientos fuertes y tormentas eléctricas severas.

El fenómeno meteorológico generará condiciones de viaje extremadamente complicadas, con fuertes retrasos en las rutas aéreas, posibles cierres de aeropuertos y cortes de energía. En respuesta a la magnitud de la tormenta, se han emitido alertas meteorológicas en 32 estados, con avisos y advertencias que afectan a diversas regiones del país. La tormenta se extenderá desde las Montañas Rocosas hasta la zona del Atlántico Medio, provocando severos trastornos en su recorrido.

Los gobernadores de Kentucky, Andy Beshear, y de Virginia, Glenn Youngkin, han declarado el estado de emergencia ante la magnitud del evento. Los meteorólogos del NWS advierten que la tormenta causará grandes retrasos en los viajes, especialmente en la zona centro-atlántica, a partir de la noche del domingo y durante el lunes, lo que podría afectar la vida diaria de millones de estadounidenses.