Ciudad de México.- Este domingo 4 de febrero, residentes de diversas ciudades de California recibieron alarmantes alertas de evacuación ante la inminente llegada de una potente tormenta que azota el estado. Según los pronósticos del Centro de Predicción Meteorológica (WPC) de la NOAA, se espera una cantidad sin precedentes de lluvia, aumentando así el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y apagones en todo el estado. Cerca de 14 millones de personas se encuentran bajo un «alto riesgo» de enfrentar inundaciones repentinas, según el WPC.

El gobernador de California, Gavin Newsom, ha decretado el estado de emergencia para ocho condados del sur del estado, incluidos Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino, San Diego, San Luis Obispo, Santa Bárbara y Ventura. Esta medida permite el despliegue de recursos y la activación de la Guardia Nacional para hacer frente a la crisis. Newsom ha dejado abierta la posibilidad de ampliar la declaración de emergencia a otras regiones afectadas por la tormenta.

En medio de la alerta, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) de Los Ángeles ha emitido una vigilancia de inundaciones para toda el área metropolitana. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, ha calificado la situación como un «evento climático grave» y ha advertido sobre la posibilidad de vientos fuertes, tormentas eléctricas e incluso tornados breves.

En el condado de Ventura, residentes han sido obligados a evacuar debido al peligro inminente de inundaciones. Miles de personas se mantienen en alerta ante posibles avisos de inundaciones repentinas, especialmente en áreas afectadas por incendios y zonas costeras desde la frontera con México hasta el norte de la Bahía de San Francisco. El Servicio Meteorológico Nacional ha advertido sobre la posibilidad de récords «históricos» de lluvia acumulada, que podrían generar problemas graves como flujo de lodo, escombros y desbordamientos de ríos y arroyos locales. En medio de la incertidumbre, los habitantes de California se preparan para enfrentar una tormenta que podría dejar una marcada huella en la historia del estado.