Saltillo.- De las pocas unidades automotrices que circulaban por el centro de la ciudad, llamó la atención una en particular.

Se trató de un autobús de la ruta “7 A”, por la gran cantidad de humo que salía del escape contaminado las calles a su paso.

La unidad fue observada circulando de norte a sur sobre la calle Acuña, se incorporó a padre Flores y siguió su camino por Xicoténcatl.

Cada vez que aceleraba el motor salían nubes de humo negro que se expandían y disolvían con partículas de monóxido de carbono y otras sustancias nocivas para la salud.

En Saltillo han desaparecido más de 10 rutas urbanas porque el servicio ya no es costeable ante la falta de usuarios.

Por ese motivo, los concesionarios han perdido utilidades y apenas logran subsistir por la poca demanda de pasaje, motivo por el cual, se da poco mantenimiento a las unidades y circulan en condiciones mecánicas dudosas, sucias y con la carrocería ya desgastada.

El servicio de transporte urbano en Saltillo necesita entrar a cirugía mayor para poder brindar un buen servicio a los usuarios y que ellos regresen a ver el transporte urbano como una opción de movilidad.