Saltillo.- El amor por las marionetas y el arte de hacer reír a las personas se ha transmitido por 6 generaciones en la familia de don José Guadalupe Becerra, quien lo heredó a sus hijos, nietos, bisnietos y permanece.

Más de 100 años envuelven la historia de “El Fantástico Mundo de los Galini”, un show de marionetas que ha enfrentado adversidades y resurgido de las cenizas para continuar el espectáculo, con el único objetivo de hacer reír y ganarse un lugar en el corazón de niños y adultos

Fue don José Guadalupe Becerra, por allá de 1910, quien empezó con lo que se convertiría en una gran tradición familiar. Aprendió a manejar las marionetas, pero también su elaboración y montó su primera carpa, viajando por toda la República.

Un incendio destruyó todo lo que se había construido, algunas piezas lograron ser rescatadas y con gran esfuerzo se volvió a levantar la carpa pues el show debía continuar.

El amor por las marionetas y el arte de hacer reír fue transmitido de generación en generación, por lo que los hermanos Galindo Becerra mantienen el espectáculo, denominado El Fantástico Mundo de los Títeres, caracterizado por utilizar humor blanco, apto para todas las edades.

La pandemia también afectó a Títeres Galini, como a la mayoría de las actividades no esenciales, la carpa fue desmontada y sus marionetas debieron esperar mejores tiempos, mientras los hermanos Laisa e Irvin se encargaban de dar mantenimiento a cada una de las 350 marionetas para que no sufrieran daños o deterioro.

Con un mejor panorama y pudiendo reactivarse, se ha vuelto a instalar la carpa en un predio ubicado en la calle Raúl de la Peña, en la colonia la Aurora, ofreciendo funciones viernes, sábados y domingos, siempre respetando la nueva normalidad y sus medidas sanitarias.

Pero los sueños nunca se detienen y los hermanos Galindo tienen muchos proyectos para su espectáculo y para sus marionetas, uno de los más importantes es lograr crear un museo de títeres, en el que la gente pueda conocer la historia desde el origen del teatro de marionetas, hasta la actualidad, en la que en México solo existen tres carpas de títeres y una de ellas está en Saltillo.