El muy maleado género del terror ha sufrido en los últimos años con propuestas vagas y sin sentido que no han hecho otra cosa que menospreciar esta clase de cintas. Afortunadamente el director estadounidense Scott Derrickson vuelve al horror con su más reciente cinta The  Black Phone, un turbio y obscuro relato que retrata la monstruosidad de un asesino serial, aderezando la historia con elementos de horror clásicos y una atmósfera lúgubre.

Derrickson, mismo director de la afamada cinta Sinister y El Exorcismo de Emily Rose, nos cuenta una historia situada en los 70s en Colorado, donde una serie de desapariciones de niños ha conmocionado a la comunidad. Así conocemos a Finney, un pequeño que ha crecido con miedo durante toda su vida y deberá enfrentar el terror de confrontar al secuestrador y asesino en serie de la localidad. Los sueños de su hermana y una serie de eventos paranormales podrían salvarlo de un fatídico desenlace.

La cinta adapta el cuento del escritor Joe Hill y lo transforma en un relato que a la vez impacta con imágenes perturbadoras y colocan al espectador dentro de una experiencia estresante que acompaña a nuestro protagonista en sus intentos de huir, al mismo tiempo de buscar esclarecer las visiones que tiene y descifrar el misterio que acontece.

El tratamiento del guion contempla una premisa básica que se va ramificando en distintas tramas que no son del todo explicadas, pero si colocan la trama de manera eficiente saltando entre el pasado y el presente para resolver las desapariciones.

Con algunos jumpscares, la cinta logra mantenernos expectantes mientras conocemos la historia detrás de los personajes secundarios y del asesino, quien está magníficamente personificado por el actor Ethan Hawke, a quien siempre es una grata sorpresa ver en pantalla, a pesar de que le de vida a un papel tan despreciable.

El diseño de producción es tan minucioso que en verdad logra transmitir el peligro y la época en la que se desarrolla la historia, juntando una fotografía lúgubre con tomas bien ejecutadas y efectos especiales sobresalientes.

Las actuaciones de Mason Themes y Madeleine McGraw cumplen dentro de sus papeles, aunque quizás se sienten un poco forzadas algunas reacciones que se conjugan con diálogos no muy bien desarrollados y generan cierto tipo de duda, pero nada tan grave como para sacar al público de la experiencia.

Aunque algunas motivaciones no son muy claras y se dejan algunos cabos sueltos de que o porque, Teléfono Negro es una cinta dirigida a los amantes del género del terror, siendo realmente fiel a los planteamientos de la historia de origen y concretando una producción mayormente sólida sin la necesidad de alargar de más la historia.

Con tan solo una hora y cuarenta minutos de duración, si logras entrar en la convención de la película, lo más seguro es que la cinta de atrape de principio a fin, dejando de lado algunos baches en el camino y siendo partícipe de una propuesta bastante interesante.

Black Phone ya está en las carteleras de México, así que si te gusta el terror debes darle una oportunidad, además de que aborda una temática humanamente monstruosa, es una aproximación bastante buena al género.

Calificación 7.3