Estados Unidos.- Starbucks ha anunciado un cambio drástico en sus políticas de uso de instalaciones, eliminando la posibilidad de utilizar gratuitamente sus baños y conexión WiFi. Según el nuevo código de conducta, vigente desde el 13 de enero, solo podrán acceder a estos servicios quienes adquieran algún producto. La medida busca frenar el abuso de su política de «puertas abiertas», que había permitido a personas no consumidoras ocupar sus espacios.
La cadena de cafeterías, con sede en Seattle, destacó que esta nueva normativa también prohíbe conductas como discriminación, acoso, violencia y lenguaje ofensivo dentro de sus establecimientos. Además, será motivo de retiro inmediato cualquier acto de mendicidad o el consumo de alcohol, tabaco, vapeo o drogas. El personal de Starbucks tendrá la autoridad de solicitar a quienes infrinjan estas normas que abandonen el lugar, recurriendo a las autoridades si es necesario.
Aunque la compañía expresó su intención de mantener un entorno acogedor para sus clientes y socios, no especificó si las restricciones contemplan excepciones en casos de emergencia, como el uso del baño para niños o personas con necesidades especiales. Starbucks espera que estas medidas refuercen el respeto en sus instalaciones y brinden un mejor servicio a su clientela en Norteamérica.






