México.- La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México informó que inició una investigación administrativa contra elementos de la corporación señalados por posible alteración de la escena del crimen en el caso del asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada Molina.

La dependencia emitió un comunicado oficial luego de que en redes sociales y medios de comunicación circularan reportes sobre la presunta detención de dos policías, entre ellos una mujer identificada como “jefa del Sector Nativitas” y su responsable de patrullas. De acuerdo con versiones periodísticas, ambos habrían movido objetos clave —un casco de motociclista negro y un chaleco reflejante verde— que fueron dejados por el presunto autor material del doble homicidio.

Los objetos en cuestión aparecen en imágenes del sistema C5 y en fotografías difundidas en redes sociales, lo que generó preocupación por una posible alteración intencional de evidencias que forman parte de la investigación.

SSC responde y aclara situación
En su posicionamiento, la SSC negó que los policías hayan sido detenidos, pero confirmó la apertura de una investigación interna para deslindar responsabilidades. Explicó que los indicios fueron formalmente incorporados a la carpeta de investigación por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX).

“En atención a diversas denuncias sobre conductas violatorias a la normatividad que rige la actuación policial, la Dirección General de Asuntos Internos inició una investigación administrativa”, señaló la SSC.

Además, la corporación informó que se está llevando a cabo un ajuste en el cuadro de mandos, como parte de un proceso de fortalecimiento de la estrategia de seguridad instruida por la jefa de Gobierno.

El caso: un ataque directo y planeado
Ximena Guzmán, secretaria particular de Clara Brugada, y José Muñoz, asesor político, fueron asesinados la mañana del 20 de mayo en Calzada de Tlalpan, en un ataque que, según la fiscalía capitalina, fue directo y premeditado, con participación de al menos cuatro personas.

Guzmán recibió ocho disparos, mientras que Muñoz fue herido por cuatro impactos de bala. El agresor escapó en una motocicleta, y más tarde, cambió de vehículo en al menos dos ocasiones, dirigiéndose hacia el Estado de México.

Hasta el momento, no hay detenidos, y las investigaciones continúan en curso, sin que se haya confirmado el móvil del crimen.