Ciudad de México.- El lunes, una serie de sismos, con la magnitud más alta alcanzando los 7.6, estremecieron la región central de Japón, específicamente en la prefectura de Ishikawa, según informaron las autoridades japonesas y el Instituto de Estudios Geológicos de Estados Unidos (USGS). Las autoridades emitieron una alerta de tsunami, advirtiendo a la población que buscara refugio en terrenos elevados. El llamado a la evacuación fue urgente, con el canal de televisión nacional NHK instando a los residentes a priorizar sus vidas por encima de sus posesiones.
Olas de tsunami de hasta cinco metros golpean las costas japonesas
Poco después de la alerta, las primeras olas de tsunami alcanzaron las costas japonesas, con alturas de hasta 1.2 metros en el puerto de Wajima, en la península de Noto. La autoridad de transporte cerró de inmediato las autopistas en la zona cercana al epicentro, mientras el gobierno confirmaba la ausencia de anomalías en las centrales nucleares del país. El recuerdo del desastre de Fukushima en 2011, que resultó en miles de muertos y el peor accidente nuclear desde Chernóbil, añadió un nivel de preocupación a la situación.
Centro de alerta de tsunamis advierte sobre peligrosas olas en un amplio radio
El centro de alerta de tsunamis del Pacífico, con sede en Hawai, emitió una advertencia sobre el riesgo de peligrosas olas en un radio de 300 km en torno al epicentro a lo largo de las costas de Japón. La agencia meteorológica japonesa precisó que las olas podrían alcanzar hasta cinco metros de altura. Aunque Japón está ubicado en el «cinturón de fuego» del Pacífico y es propenso a los terremotos, las estrictas normas de construcción del país suelen garantizar la resistencia de los edificios ante fuertes sismos.
Persiste la preparación y el trauma tras la tragedia de Fukushima
Japón, acostumbrado a enfrentar situaciones sísmicas, ha implementado normas de construcción rigurosas para resistir terremotos. Sin embargo, el recuerdo traumático del terremoto y tsunami de 2011, que desencadenó el desastre nuclear de Fukushima, sigue presente en la conciencia colectiva. A pesar de la preparación habitual, la actual serie de sismos y la amenaza de tsunami subrayan la constante vulnerabilidad del país ante los desastres naturales.







