Saltillo.- La obra vial del periférico entre el Sarape y el bulevar Jesús Valdés Sánchez sigue siendo poco respetada por los automovilistas.

Los durmientes y fantasmas que se colocaron para dividir los carriles centrales y laterales para dar continuidad al tráfico, los siguen maltratando al pasar sobre de ellos.

Ahí se encuentran tirados, doblados y ya fuera de su lugar ante la falta de responsabilidad de los conductores que cruzan entre carriles.

Se llevan entre los neumáticos los cauchos y fantasmas que delimitan los carriles.

Al menos fantasmas ya no se encuentran en su lugar y otra cantidad se encuentran doblados a punto de caer.

Por ese motivo, es necesario que regresen los operativos para sancionar a los automovilistas que están dañando la infraestructura.

Hay muchos conductores que no les importa dañar la obra vial con tal de ahorrar unos minutos o un retorno brincando entre durmientes y fantasmas.