El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil dio luz verde este jueves a la realización de la Copa América al rechazar tres recursos que pedían la suspensión del torneo por la situación sanitaria del país, el segundo con más muertos por el COVID-19 y que espera una tercera ola de la pandemia.

Seis de los once magistrados del máximo tribunal brasileño, el mínimo requerido, votaron de forma remota en una sesión extraordinaria, a favor de autorizar el campeonato regional de selecciones, que empezará el domingo con el choque entre la ‘Seleçao’ y Venezuela en Brasilia.

Con los votos de los magistrados Marco Aurélio, Cármen Lúcia, Ricardo Lewandowski, Edson Fachin, Gilmar Mendes y Dias Toffoli, la Corte Suprema brasileña avaló la realización del torneo que comenzará el domingo.

La controversia 

EL PSB argumenta que Brasil “atraviesa la fase más aguda de la pandemia” y que albergar la Copa América “representa una absoluta temeridad y negligencia de las autoridades federales para con la salud pública”.

Por otro lado, el juez Ricardo Lewandowski, instructor de otra acción del Partido de los Trabajadores (PT), optó también por permitir la celebración del evento con la condición de que el Gobierno presente de manera urgente un plan de seguridad para evitar la propagación del coronavirus durante el torneo.

Desde que la Conmebol, máxima autoridad del fútbol sudamericano, anunció el pasado 31 de mayo a Brasil como nueva y única sede de la Copa América de 2021, se han sucedido las críticas en el país, especialmente desde sectores políticos y sanitarios.

Complacen a Bolsonaro

La decisión contó con el beneplácito del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien niega la gravedad de la pandemia, censura las restricciones para contenerla e incluso llegó a poner en duda la eficacia de las mascarillas y las vacunas.

El mandatario defiende que en Brasil ya se celebran eventos deportivos internacionales como las Copas Libertadores y Sudamericana y las eliminatorias para el Mundial de Catar 2022, así como el Campeonato Brasileño en el ámbito doméstico.

Sin embargo, la incidencia del Sars-CoV-2 continúa altísima en el gigante sudamericano, con una media durante la última semana de cerca de 60.000 casos y 1.700 decesos diarios vinculados al COVID-19.

La semana pasada se especuló incluso con un posible boicot por parte de los jugadores, encabezado por los brasileños, quienes finalmente decidieron disputar el torneo, aunque criticaron la forma en la que se ha organizado.

Por otro lado, dos importantes patrocinadores, Mastercard y la cervecera Ambev, informaron que no expondrán sus marcas ni promoverán acciones publicitarias en esta controvertida edición de la Copa América.