Manzanillo.- En una nueva defensa de su estrategia de austeridad, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró este viernes que los recursos que se logren rescatar mediante el «Plan B» electoral no serán absorbidos por el Gobierno Federal, sino que deberán permanecer en los estados y municipios para atender carencias históricas de infraestructura.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue enfática al señalar que el objetivo es desmantelar los «privilegios» en las burocracias locales para transformar ese dinero en beneficios tangibles como agua potable, drenaje y pavimentación.
Sheinbaum utilizó datos comparativos para exhibir lo que calificó como presupuestos «desproporcionados» en las legislaturas locales. La presidenta puso como ejemplo el costo operativo de los diputados:
- Baja California: Destina 38 millones de pesos anuales por cada diputado local, siendo el estado que más gana en el país.
- Colima: Gasta 5 millones de pesos anuales por legislador.
“Ese recurso, la propuesta es que se quede en el municipio y en el estado, no que se lo lleve la Federación. Pero no para pagar asesores, beneficios y bonos, sino para la obra pública, para tapar baches y para agua potable”, sentenció la Presidenta.
Además de los congresos, el Plan B pone la mira en los ayuntamientos. La mandataria señaló directamente a Monterrey por contar con el mayor número de regidores en todo el país, una estructura que pretende adelgazar para liberar fondos.







