México.- Durante el inicio de la «Mañanera del Pueblo», la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el éxito rotundo del concierto gratuito de la cantautora colombiana Shakira, el cual congregó a una multitud histórica de 400 mil personas en el Centro Histórico de la Ciudad de México el domingo por la noche.
Desde el Salón Guillermo Prieto en Palacio Nacional, la mandataria compartió sus impresiones sobre el evento, destacando el comportamiento ejemplar de la ciudadanía y la magnitud de la asistencia, que desbordó la explanada del Zócalo capitalino.
Una vista privilegiada pero discreta
La jefa del Ejecutivo Federal reveló ante la prensa que, debido a que reside en Palacio Nacional, tuvo una ubicación excepcional para atestiguar el espectáculo. Sheinbaum confesó, entre risas, que observó parte del «show» de manera discreta para no interferir con la logística ni llamar la atención.
«No lo vi completo. Vi un pedazo de la transmisión. Claro, desde aquí se oía todo, y luego un ratito desde la ventana para que nadie me viera, escondidita», relató la presidenta.
Asimismo, calificó la producción como un «súper espectáculo» y elogió la calidad de la transmisión en vivo realizada por los canales oficiales del Gobierno de la CDMX, calificándola como «muy bonita».
Uno de los puntos que más resaltó la mandataria fue el saldo blanco tras la masiva reunión. De acuerdo con el reporte que le entregó la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, la afluencia no se limitó al primer cuadro de la ciudad, sino que se extendió a otros puntos estratégicos donde se instalaron pantallas gigantes.
Además del Zócalo, se reportaron llenos totales en la Alameda Central y el Monumento a la Revolución. La presidenta subrayó que el público estuvo compuesto principalmente por familias, cuyo comportamiento describió como de «primerisísima».
El regreso de la «Loba» a México
El concierto del domingo marca uno de los hitos más importantes en la historia de los eventos masivos en la capital, no solo por la cantidad de asistentes (que superó las 400 mil personas entre el Zócalo y zonas aledañas), sino por la vigencia cultural de la barranquillera. El evento transcurrió sin incidentes graves, consolidando a la CDMX como uno de los escenarios más relevantes para el pop global.







