México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó este lunes como «un acuerdo muy importante» la nueva iniciativa bilateral, denominada Misión Cortafuegos, diseñada para combatir el flujo ilícito de armas de Estados Unidos hacia México. La mandataria destacó que, por primera vez, Washington se ha comprometido a intensificar operativos en su propio territorio para frenar este armamento.
La Misión Cortafuegos se presentó tras la primera reunión del Grupo de Implementación de Seguridad, celebrada en McAllen, Texas. La iniciativa involucra a seis dependencias de ambos gobiernos y busca una cooperación sin precedentes en la materia.
Sheinbaum subrayó que el cambio fundamental del acuerdo reside en el reconocimiento explícito de Estados Unidos de su responsabilidad en el problema.
“Por primera vez, Estados Unidos reconoce que tiene que hacer operativos para controlar las armas o el tráfico ilegal de armas hacia México”, señaló la presidenta.
La mandataria contrastó esta nueva visión con operativos fallidos del pasado, como Rápido y Furioso, donde armas controladas terminaron en manos de la delincuencia organizada. «Ahora es una visión completamente distinta», enfatizó.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, también calificó la iniciativa como una «cooperación histórica» que marca un antes y un después en la relación bilateral de seguridad.
La necesidad de este acuerdo es crítica, pues estimaciones oficiales indican que cada año ingresan a México unas 200 mil armas de fuego desde EE. UU., utilizadas en gran medida por grupos criminales. Sheinbaum explicó que el 75% de las armas incautadas en México provienen de Estados Unidos, una cifra reconocida por el propio Departamento de Justicia.
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El convenio establece la ampliación del uso de la plataforma eTrace, administrada por la ATF, y de tecnología de imágenes balísticas al Gobierno federal y a los 32 estados de la República. Esto permitirá ubicar el origen de cada arma, identificando no solo al fabricante, sino también a las armerías responsables de su venta.
La presidenta Sheinbaum concluyó que este acuerdo cambia el eje de la discusión bilateral: “Siempre dicen en Washington que lo central son las drogas o los flujos migratorios, pero ahora dijimos que lo primero que se tiene que discutir son las armas”. El Grupo de Implementación de Seguridad sesionará periódicamente para dar seguimiento a esta nueva etapa de cooperación.







