Tal parece que lo que menos le preocupa al encargado del despacho de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Raúl Araiza Vargas, es investigar a fondo las denuncias presentadas por más de 180 vecinos de la colonia La Salle, en las que señalan la contaminación que genera la empresa TUPY. 

En una visita a la dependencia federal, que es la responsable del cuidado del medio ambiente, es notoria la falta de interés por atender las quejas de los ciudadanos.

Los habitantes del referido sector están viendo afectada su salud debido a las partículas que a diario aspiran provenientes de las humeantes chimeneas que desde hace años son la principal fuente de contaminación del norponiente de la ciudad.

Buscar a Raúl Araiza Vargas, responsable de la dependencia federal es prácticamente imposible, ya que no se mueve de la comodidad de su oficina y por medio de terceras personas manda decir que desconoce del tema.

El argumento es que toda la información se maneja desde las oficinas centrales de la Profepa, por lo que nada pueden hacer por la emisión de partículas contaminantes a cielo abierto que emanan de las enormes chimeneas de la empresa fundidora de capital brasileño.

Los vecinos de La Salle señalan que las denuncias que han presentado no tienen avances, ya que es nulo el interés por parte del personal de la dependencia federal por atender la grave contaminación que genera TUPY, pese a los daños a la salud que tienen.