México.- La formación de la tormenta tropical Kiko, el onceavo sistema con nombre de la temporada de huracanes de 2025 en el Océano Pacífico, ha consolidado las previsiones de que este año será uno de los más activos de los últimos años. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el sistema se organiza sobre aguas abiertas y podría alcanzar la categoría de huracán en las próximas horas, aunque su centro se mantiene lejos de las costas nacionales.
La aparición de Kiko confirma las proyecciones oficiales que anticipaban una temporada por encima del promedio, con actividad ciclónica frecuente y de alta intensidad. Los 11 fenómenos con nombre que se han desarrollado hasta el momento superan los registros habituales para esta fase del año.
A pesar de los riesgos que conllevan, la temporada de huracanes de 2025 se ha caracterizado por un incremento de lluvias en gran parte del territorio nacional, lo que ha favorecido la recuperación gradual de regiones afectadas por la sequía prolongada. El SMN prevé que esta tendencia se mantenga en los próximos meses, beneficiando a sistemas hídricos como el Cutzamala en el Valle de México.
No obstante, las autoridades han advertido sobre las zonas más vulnerables. Históricamente, los estados más propensos a recibir el impacto directo de un ciclón son Baja California Sur, Sinaloa, Quintana Roo y Veracruz. Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN, alertó sobre la capacidad de los sistemas para intensificarse rápidamente en el litoral del Pacífico y el occidente del Mar Caribe antes de tocar tierra.

Ante el desarrollo de la tormenta Kiko, el SMN reiteró a la población y a los medios de comunicación la importancia de mantenerse informados a través de los canales oficiales. La dependencia enfatizó que la circulación de datos no verificados en redes sociales genera confusión y puede poner en riesgo a las comunidades. La vigilancia sobre la trayectoria e intensidad de Kiko continuará, con la posibilidad de emitir avisos especiales si el sistema presenta cambios en su evolución. La temporada, que culmina el 30 de noviembre, aún se encuentra en su fase más activa, por lo que la formación de nuevos ciclones es altamente probable.







