Sabinas, Coah.- Ocho meses han pasado desde el fatídico día 3 de agosto del año 2022; fecha que familiares, amigos y habitantes de Sabinas jamás olvidarán; el día de la inundación de la mina el Pinabete, la nueva tragedia en la región Carbonífera de Coahuila.

El justo momento del anuncio de la tragedia, el trago amargo de cada uno de los seres queridos al saber que los 10 mineros estaban atrapados 60 metros bajo toneladas de tierra, las falsas alarmas de que habían sido rescatados, también las falsas noticias de que había esperanza de rescatarlos con vida quedaron atrás; son 8 meses en los que ha ocurrido de todo, y ha surgido mucha información, menos la que todos quieren escuchar, que han rescatado a los trabajadores del carbón.

Miles de toneladas de tierra al costado del enorme pozo donde se ubicaba la mina han sido extraídas tras el gasto de millones de pesos; las viudas fueron indemnizadas con 4 millones 700 mil pesos cada una, pero aún falta la indemnización total; las autoridades no cesan en los trabajos, fijaron campamentos equipados con herramientas hidráulicas de alto poder, que no han valido de nada para dar con el objetivo.

En los improvisados, hay ambulancias, grúas y vehículos de todo tipo, pero varados; no hay muchos movimientos, solo en las entrañas del Pinabete al que día a día se escarba más.

El objetivo, dar con algún indicio corporal y determinar mediante la tecnología que los 10 mineros, fallecidos las primeras horas de la tragedia, están ahí y no aguas abajo como se llegó a decir en algunos de los comunicados.

Hoy, El Pinabete está sitiado, marcaron el perímetro para impedir el paso de los medios de comunicación que no hacemos otra cosa más que buscar la verdad, informar a las familias y al mundo de lo qué pasó ahí, en ese lugar, hace ochos meses en el año 2022.