Ciudad de México.- México enfrenta una severa crisis de agua que amenaza con agudizarse en los próximos años, advierte la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se estima que para 2050, más de tres mil millones de personas podrían sufrir los efectos de la escasez de agua limpia, un fenómeno atribuido al cambio climático, el crecimiento poblacional desmedido, la sobreexplotación del recurso hídrico y la deforestación.

El sistema Cutzamala, vital para el suministro de agua en la Ciudad de México y el Estado de México, enfrenta el inminente ‘día cero’, según reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La disponibilidad de agua no podrá satisfacer las necesidades de estas regiones, planteando un desafío sin precedentes para millones de habitantes.

Mientras tanto, diversas entidades del país experimentan niveles críticos en sus presas, generando creciente preocupación por el desabasto de agua. La Conagua ha actualizado el monitoreo de las Principales Presas de México, revelando que al menos cuatro de ellas se encuentran completamente secas, entre las que destacan Divino Redentor y La Venta en Querétaro, así como Hermosillo y Punta de Agua en Sonora.

El panorama es desolador, ya que 22 presas operan por debajo del 10 por ciento de su capacidad, mientras que solo 87 de 208 presas registran niveles superiores al 50 por ciento. Aunque algunas entidades como Tlaxcala, Puebla, y Nuevo León se encuentran por debajo de la mitad de su capacidad total, estas cifras no descartan el riesgo de desabasto en otras regiones del país. La crisis del agua en México demanda acciones inmediatas y coordinadas para enfrentar este desafío que afecta a millones de mexicanos.