Washington.-El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la tensión en el Golfo Pérsico a niveles críticos tras lanzar una advertencia sin precedentes a la República Islámica de Irán. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario condicionó la supervivencia de la infraestructura iraní a la aceptación de un acuerdo de paz este lunes en Islamabad, advirtiendo que, de lo contrario, ordenará la destrucción de todas las centrales eléctricas y puentes del país persa.
Este mensaje surge tras denunciar que Teherán violó el cese el fuego vigente al disparar contra embarcaciones comerciales europeas en el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica que nuevamente se encuentra en el centro de la disputa global.
«Caerán fácil»: La amenaza de una ofensiva total
Trump fue enfático al señalar que el periodo de tolerancia ha terminado. Con el vencimiento del alto el fuego programado para el 22 de abril, el mandatario estadounidense dejó claro que no dudará en retomar los bombardeos si no hay una firma inmediata.
«Si no aceptan el acuerdo, Estados Unidos va a destruir cada planta de energía y cada puente en Irán. ¡Se acabó lo de ser el chico bueno! Caerán rápido, caerán fácilmente», sentenció el mandatario, calificando su propuesta como un trato «muy justo y razonable».
Tensión en Ormuz: Guerra de nervios y economía
El presidente calificó de «extraño» el anuncio de Irán sobre el cierre del Estrecho de Ormuz, argumentando que el propio bloqueo naval de EE. UU. ya mantiene la zona inactiva. Según los cálculos de la Casa Blanca, Teherán pierde cerca de 500 millones de dólares diarios por la parálisis comercial, una situación que, según Trump, beneficia indirectamente a la industria energética de Texas, Luisiana y Alaska.
Puntos clave del conflicto naval:
- Ataques reportados: Trump acusó a Irán de disparar contra un buque francés y un carguero del Reino Unido.
- Bloqueo naval: La Marina de EE. UU. mantiene un cerco en las costas iraníes.
- Impacto: Washington asegura que el cierre de Ormuz no afecta sus suministros, a diferencia de Irán y sus socios comerciales.
Islamabad bajo cerco por negociaciones
En la capital de Pakistán, el ambiente es de máxima alerta. Ante la llegada de los enviados especiales de Washington y la delegación iraní para la segunda ronda de diálogo, las autoridades de Islamabad han implementado medidas de seguridad extremas:
- Cierre de vialidades: Las principales arterias de la ciudad han sido bloqueadas.
- Desalojos: Hoteles de lujo han sido evacuados por seguridad diplomática.
- Suspensión de servicios: El transporte público fue detenido para facilitar el despliegue del operativo.
Para Donald Trump, esta negociación representa la oportunidad de lograr lo que otros presidentes no hicieron en 47 años. El mandatario insiste en que el acuerdo es «justo», pero su tono beligerante sugiere que la Casa Blanca ya tiene listos los planes de ataque en caso de que la reunión de mañana en Pakistán termine en otro punto muerto. El mundo observa con cautela, pues el miércoles podría marcar el inicio de una nueva y devastadora fase en el conflicto de Medio Oriente.







