General Cepeda.- Más de doscientos días sin que una sola gota de agua caiga del cielo, mucho menos pensar en alguna perforación para abastecer a ejidos como Mesteño, Piedra Blanca, Pilar de Richardson, Presa de los Muchachos, Benito Juárez, entre otros.
Es la intensa sequía que, aunado a la apatía de autoridades federales, está consumiendo pueblos y ejidos ante la falta del vital líquido.

Antaño, la solicitud era para darle de beber a los animales y regar siembras, ahora, la principal petición es llevar agua a estas comunidades, pero para consumo humano, destacó José Luis López, dirigente estatal de la UNTA.
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Al menos, de los agremiados a la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, son 3 mil familias las afectadas, pero la cifra pudiera incrementar hasta el 200 por ciento con campesinos y ejidatarios que no pertenecen a la UNTA.
A decir del líder campesino, ganaderos de la región, han optado por ofertar sus reses a un precio muy por abajo del precio real, a fin de evitar se mueran y que la pérdida sea mayor.







