Saltillo.- San Judas Tadeo, es el Santo de los casos difíciles, discípulo de Jesús y amado por los fieles creyentes de la comunidad católica por los infinitos milagros realizados.

Alma Escobedo, es propietaria de un establecimiento de comida, además es fiel creyente de San Juditas, como se le dice y en agradecimiento por los milagros realizados, durante la fiesta patronal regala a los asistentes una torta, dando gracias por la vida, la salud y los milagros que fueron concedidos.

Ante los ojos misericordiosos de San Judas Tadeo, todos son iguales, grandes y pequeños.

Una mirada reconfortante, de fe, de esperanza y de saber que Dios intercede en cada milagro realizado, tal es el caso de Ángel Manríquez, quien tenía un diagnóstico de vida de un año, afirmando su abuela, que fue un milagro del Santo de los casos difíciles.

Por su parte, Monseñor Hilario González García, obispo de Saltillo, afirmó que lo que no se ve humanamente posible y se concede, es por la interseción de Dios, a lo que llamamos un milagro.