Saltillo.- Lo que empezó como una supuesta revisión arbitraria por parte de la Policía se transformó en pocos días en una incertidumbre constante para una madre y el resto de sus familiares, pues el detenido fue llevado a juicio por el delito de violación, sin que hasta el momento nadie aclare la situación legal del detenido.

Para Rosa María Mendoza Esmeralda, el calvario comenzó el pasado miércoles 19 de agosto, cuando Erick N fue detenido por la Policía Municipal y trasladado a las celdas municipales luego de supuestamente haberse negado a una revisión en la calle, quedando a disposición del Ministerio Público.

No obstante, ayer miércoles 27, Rosa María esperó por horas en el Centro de Justicia Penal para la resolución de la Audiencia de Vinculación a Proceso, sin que ninguna autoridad, ni siquiera el abogado defensor, le diera razón de su hijo, quien tenía que salir libre luego de presuntamente no proceder el delito que se le imputaba.

Sin embargo, la madre de familia estuvo hasta las 10:00 de la noche sin tener noticias de Erick, preguntando incluso a una persona que fue liberada esa misma tarde, quien le informó que el joven fue sacado de la fila para seguir con su proceso de liberación y lo subieron en un coche blanco sin placas que se lo llevó con rumbo desconocido.

La familia de Erick se trasladó nuevamente hasta la Dirección de Policía Preventiva y Tránsito, donde les informaron que su hijo efectivamente estaba ingresado en las celdas, pero les pidieron esperar hasta el día siguiente para ser atendidos por en el Ministerio Público, sin informar siquiera el delito por el que quedó internado.

Ante la falta de información y la apatía de las autoridades, Rosa María clama por que su situación tenga eco en los medios de comunicación y en las redes sociales y que alguien le pueda ayudar a conocer la situación de su hijo y que le pueda ser entregado para poner fin a su calvario.