Saltillo.- Pese a la violencia del accidente que protagonizó, un joven en estado inconveniente logró salir con apenas unos rasguños luego de que su auto derribó un poste de concreto y se estrelló contra el muro de un comercio, sufriendo un conato de incendio que los trabajadores de una tortillería lograron controlar a tiempo.

Eran cerca de las 4:15 de la madrugada cuando Jonathan N decidió que era momento de irse a casa tras haber estado en una fiesta en casa de unos familiares en la colonia Ampliación Teresitas, tomando el volante de su vehículo Chrysler 200 con el que enfiló por la Avenida Teresitas con dirección al poniente.

Sin embargo, metros antes del cruce con la calle Cañón de San Lorenzo, el ebrio perdió el control del volante, se cree que debido al exceso de velocidad, y derrapó varios metros mientras se proyectaba a mano derecha hasta subir a la banqueta y derribar un poste de concreto, saltando luego un desnivel en el estacionamiento de una tienda.

El coche detuvo su marcha tras golpear contra el muro del comercio y testigos comentaron que empezó a salir mucho humo de la parte del motor, siendo los trabajadores de una tortillería quienes notaron el olor a quemado y actuaron usando cubetas de agua para detener el incendio, dando aviso al 911.

Aunque los daños eran cuantiosos y el coche había quedado en pérdida total, los agentes de Tránsito Municipal que tomaron conocimiento descartaron alguna lesión en Jonathan, por lo que el joven quedó detenido debido a que presentaba aliento alcohólico y fue puesto a disposición del Ministerio Público para ser dictaminado.