Saltillo.- Detenerse y hacerse responsable por los varios daños que causó a tres vehículos estacionados le hubiera salido mucho más barato a un conductor que su infructuoso intento de huída, pues al tomar una curva a exceso de velocidad se proyectó fuera del camino, derrumbando un árbol y parte de una barda.
Alrededor de las 2:30 de la mañana, Ángel N, de 18 años de edad, había salido a dar una vuelta en un Mustang por calles de la colonia Isabel Amalia para dejar a un amigo en su casa, indicando las autoridades que el joven apenas estaba enseñándose a manejar, por lo que su falta de pericia le costó muy caro.

En un punto, Ángel iba a exceso de velocidad y terminó dañando dos camionetas y un auto que estaban estacionados, lo cual lo hizo entrar en pánico y decidió huir, pero los afectados salieron pronto de sus hogares y fueron en persecución del responsable, quien avanzaba rumbo a la Avenida Universidad.
Tras retornar frente a la colonia Villa Universidad y avanzar con dirección sur a norte, Ángel ya no pudo controlar el vehículo al tomar una curva y se proyectó a mano derecha, subiendo a la banqueta donde derribó un árbol y posteriormente se estrelló con la barda de una gasera, derribando una sección de la misma.
El auto terminó entre la pared y un poste de madera, huyendo el acompañante y dejando en el lugar a Ángel, quien fue alcanzado por el velador del negocio y entregado después a los agentes de Tránsito Municipal que acudieron a tomar conocimiento, quedando detenido luego de descartar alguna lesión en su persona.
Poco a poco fueron llegando los dueños de los vehículos afectados para reclamar la reparación de los daños, acudiendo también los familiares de Ángel quienes aceptaron ir ante las instancias del Ministerio Público de Asuntos Viales y esperar que se fijen los convenios y las demás sanciones que tendrá que saldar.







