Saltillo.- Es la pequeña sala de la humilde vivienda ubicada en la colonia Nueva Tlaxcala, al oriente de Saltillo, yacen los restos del pequeño Isaac, niño de cinco años que perdió la vida a causa de un mal diagnóstico, que al final resultó un caso más de rickettsia.

El pequeño féretro dibuja la fotografía de la humildad de la familia Reyna que carece de recursos económicos para dar la sepultura al niño que por la mordedura de una garrapata y un mal diagnóstico, hoy permanece dentro de ese frío y blanco ataúd.

El féretro fue comprado con la cooperación de amigos y vecinos, pero falta pagar los servicios funerarios y el terreno del panteón, la familia pide a través de RCG Media el apoyo de la ciudadanía.
El pequeño Isaac había perdido a su madre en meses pasados, le sobreviven su padre y dos hermanos menores.







