Saltillo.- Como cada tres de febrero, este martes se llevó a cabo la bendición de gargantas, una tradición muy peculiar que se realiza en honor a San Blas, quien antes de ser Obispo fue médico y a quien se le atribuye el milagro de curar a un niño que se ahogaba con una espina de pescado.

De acuerdo con el padre, Mario Carrillo, párroco de la Iglesia de San Esteban, con esta bendición se busca la protección de la salud física, principalmente de enfermedades respiratorias.

Los fieles, explicó y mostró durante la celebración, son bendecidos con dos veladoras cruzadas y una oración a San Blas.

El padre Mario Carrillo, expresó que la celebración ha ido tomando fuerza e incluso cuando es en fin de semana el número de fieles, en busca de esta bendición, es mayor.