Rusia.- En una escalada de hostilidades, las fuerzas rusas lanzaron un intenso bombardeo contra la red eléctrica de Ucrania, desatando más de 50 misiles y drones explosivos en una operación masiva que abarcó siete regiones del país, incluida la zona de Kiev. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, calificó el ataque como «masivo», coincidiendo con el día en que Ucrania conmemora la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial.

El asalto provocó daños significativos en viviendas y la infraestructura ferroviaria, con tres personas, incluida una niña de ocho años, resultando heridas. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, los ataques a la infraestructura energética ucraniana se han vuelto una táctica recurrente, buscando debilitar la capacidad de manufactura del país y minar la moral de su población.

Con el conflicto entrando en su tercer año y dejando un saldo de miles de vidas, las fuerzas ucranianas han solicitado un mayor respaldo militar occidental, mientras que las autoridades locales estiman que los daños a la infraestructura energética ascienden a 12.500 millones de dólares. El presidente Zelenskyy destacó la necesidad de la unidad internacional para hacer frente a la agresión rusa, comparando la lucha actual de Ucrania con los desafíos de la II Guerra Mundial.

Este último ataque subraya la persistencia del conflicto y la necesidad urgente de una solución diplomática para evitar una escalada aún mayor de la violencia en la región.