Francia.- Un rottweiler de aproximadamente sesenta kilogramos mató a un niño de nueve años el pasado sábado en la localidad de Escrennes, a unos 80 kilómetros al sur de París. El trágico incidente ocurrió mientras el padre del menor había salido a hacer compras, dejándolo solo en el domicilio.
Según informó Emmanuel Delorme, fiscal adjunto de Orléans, el can mordió al niño en la cabeza y el cuello.
El padre de la víctima y su hermano mayor se habían ausentado para realizar unas compras. Fue un vecino quien alertó al progenitor por teléfono, indicándole que había escuchado gritar a su hijo.
Al regresar a casa, el padre encontró al menor ensangrentado y tirado boca abajo, con graves heridas en el rostro. Ante la persistente agresividad del perro, el progenitor apuñaló dos veces al animal en un intento desesperado por detener el ataque.
A pesar de que el niño aún se encontraba con vida al momento de ser descubierto por su padre, falleció en el lugar de los hechos, incluso con la intervención de los servicios de emergencia, precisó el fiscal adjunto.
La justicia ha abierto una investigación por homicidio involuntario. Las pesquisas buscarán determinar si el padre contaba con el permiso necesario para la tenencia de rottweilers, una raza considerada potencialmente peligrosa en Francia, aunque no está prohibida. El perro fue sacrificado tras el incidente.
Según las primeras declaraciones del padre, el perro nunca había mostrado comportamiento agresivo ni había mordido a nadie antes de esta tragedia. Las autoridades han ordenado análisis para determinar si el can padecía de rabia.







